lunes, 28 de febrero de 2011

A. Francisquez Guzmán (Por lo que yo protesto)

A. Francisquez Guzmán
A veces creemos que en la web lo conseguimos todo y realmente deja mucho que desear, no hace algún tiempo busque información sobre el pintor Juan Vicente Fabiani y ni siquiera había una foto del artista, tuve que hurgar entre mis amigos y logre conseguir una. (Ver en. Etiqueta “Viejos catálogos de arte” –VI Salón Oficial Anual de arte venezolano 1945).



Lo mismo nos sucedió con el también escultor y pintor Manuel Silvestre Pérez (La información que aparece es colocada por nosotros).


Hoy me sucede lo mismo, he buscado algo sobre la vida de Albén Francisquez Guzmán, y solo pude obtener un breve escrito sobre su lamentable fallecimiento (29.05.70), los otros escritos se refieren a las exposiciones realizada en homenaje a sus versos.


Francisquez Guzmán ha publicado varios libros, entre estos están: Pinceladas grises, España en su duelo, Grito, Justo Franco y este que traemos a colación “Por lo que yo protesto”.


Para saber más sobre este poeta comprometido, tomo partes del prólogo que escribió para este libro, el también poeta Manuel Osorio Calatrava, y como advertencia el mismo Francisquez Guzman nos explica que el titulo de su obra iba a llamarse “GESTO” (de allí los comentarios realizados por Calatrava) pero que luego decidió cambiarlo por el primer poema de la obra (Por lo que yo protesto).


“El poeta A. Francisquez Guzmán, prefiere, para titular sus libros, la palabra rotunda, redonda, que haga impacto con el oído y el alma de los lectores.


El primer libro suyo que leí se titula “GRITO”. Me gustó porque en verdad en él esfuerza su voz de poeta para gritar al mundo verdades que el mundo está olvidando. Pone como epígrafe estas palabras de Dickens: La verdad, aunque escandalice, grítala” Y Francisquez Guzmán la grita desde su corazón en poemas que el mismo llama “desnudos”; y bien llamados así porque se trata de sangre y canción de su alma.”


“…Se trata de versos de verdad, no de sandeces verbales, que tanto gustan a los críticos sandios. Hay fibra, hay alma, hay poesía. Quizá eso va ser motivo de que los pontífices de la llamada “crítica literaria” en Venezuela, lo condenen con la comunión del silencio. Lo mismo hicieron con su magnífico libro “Justo Franco”, un poema descriptivo inspirado en la realidad del folklore vernáculo…”


“… Francisquez Guzmán no ha sido solo un poeta de versos, sino también un luchador de verdad, es decir, de esos que se enfrentan a la vida, lo que la vida tiene de parte mala en la sociedad, para someterla y salir victorioso. Él lo ha hecho. Ha sido periodista con ideas que no es lo mismo que decir “Periodista graduado”: en “Renacimiento” de Cumana; “El Ensayo”, de Barcelona; “El Día” de la ciudad de Coro; y en “El Heraldo” y en “Elite de Caracas. Ha ejercido y ejerce la docencia. Es fundador y director de un centro educativo privado, de mucho renombre en el país. Por otra parte, Francisquez Guzmán es un carácter de los que no se doblegan ni se venden, y grita a los cuatro vientos y hace gestos como el de este libro que estoy prologando y que en mi sentir, tiene que poner a pensar a esos círculos y peñas que en este país monopolizan las posibilidades mentales de soñarlos, porque esos círculos y esas peñas están metidos n el triste cuadro de las medianías.


Ahora, ¿Dónde ubicar la poesía de Francisquez Guzmán? En ninguna parte. Ella está ubicada por si misma donde tiene que estar: en la eternidad. Si los poetas no creyeran en la eternidad, no escribirían versos, jugarían al “5 y 6”, se harían bodegueros o banqueros o ministros,…”


“…Pero lo único importante en poesía es saberla escribir y tener inspiración… Además, con la poesía no se puede política, porque la política la destruye; ni se puede hacer antesala con los versos, porque los versos experimentan horror por los porteros. Lo que más admiro en Francisquez Guzmán es su humildad y la extraordinaria sencillez que le imprime a sus versos…”


Caracas 1970.


Aquí unos extractos de sus poemas:


Lo que la incuria calla
(Extractos)


Ni una brizna de sol que colore
las cuatro paredes de tablas,
adosadas a un cerro que llora
lagrimas de lodo cuando el agua corre
y lagrimas de fiebre en los albañales.


Sobre las cabezas un puente muy alto:
Sólido, estirado…
róbale a la brisa su aliento de vida y gracia
que llega cansado y en sorbos
hasta la hondonada,
donde curiosean en los muladares
los abandonados,
los parias del pueblo que esperan y duermen
tranquilos, callados,
en esas paredes que ellos llaman ranchos
y yo llamo infamia.


Allí el verecundo abandono se torna amenaza.
Allí la inocencia ensaya sus juegos
de guerras y asaltos.
Allí aflora el vicio
y esconde el delito su zarpa execrable.
Allí se delinque porque sobra tiempo
y falta trabajo.
que turba y espanta.
… … …

Ni podemos ser topos ni piedras
ante el ruego angustioso y cansado
por ver si sus manos atrapan milagros,
por ver si sus bocas mitigan el hambre,
le enternece el llanto de los que andan solos,
de los errabundos, de esos que no tienen
ni siquiera el goce de vivir soñando,
porque ya no tienen ni abrigo ni patria.
De los desvalidos que viven aislados
de la falsa esfera de esas sociedades
que predican glorias sin honrar a nadie.


Cuando los de arriba no ven hacia abajo
porque ya la altura los ha envanecido
y el poder del voto no les hace falta
para perpetuarse en el trono ungido.
Cuando la doliente laxitud del tardo
no tiene más dicha que arrimarse al amo
para que le pague por trueque el trabajo
que de sol a sol arqueó sus espaldas.
Cuando contemplamos tanto cautiverio,
tanto desajustes, tanto desconcierto
en un mundo hermoso, tan libre y tan ancho,
no podemos menos que imprimirle al gesto
-hasta que se inflame- pasión y vehemencia.
No podemos menos que hostigar al miope
para que su mente florezca en ideas,
para que no siga sumido en la noche,
para que despierte, para que al fin vea.

Nota: este libro fue publicado en 1971 y la imagen de la portada esta realizada por Antonio Vazquez (AVARI)

martes, 15 de febrero de 2011

114 años del cine venezolano (El Caracazo) 2005

Román Chalbaud
Para finalizar la celebración de los 114 años del cine venezolano, tomé a Román Chalbaud y su película “El Caracazo”.



Realizada en el año de 2005, cuenta con la participación de los actores: Fernando Carrillo, Beba Rojas, Yanis Chimaras, Henry Galue, Pedro Lander, Mimí Lazo, Nathalia Martínez, Willeyda Guedez, Simón Pestana, Nelmar Palma, y Asdrúbal Meléndez.


Este director es considerado uno de los grandes realizadores de nuestro cine, cuenta con 17 cintas cinematográficas, siendo su primer estreno “Caín Adolescente” en 1956.


La tomo como pretexto ya que estamos cerca de cumplirse un año más de de este terrible suceso, del cual aún no se sabe la cantidad exacta de heridos, muertos y desaparecidos, muchos fueron enterrados en fosas comunes y sin ningún tipo de registro.


Otra razón es que en este film, actúan dos personas, de nuestra escuela de teatro, que a pesar de su poca edad y corta aparición, hicieron un excelente trabajo; ellas son Willeyda Guedez y Nelmar Palma.


Y la tercera escusa es que, hace algunos años escribí un cuento titulado “La Leyenda del 27-F” y posteriormente realice un tríptico de 7mts de largo, con el mismo título.


Los Sucesos:


Hacía apenas un año era elegido como presidente; Carlos Andrés Pérez, cuyas consignas electorales nos prometían una recuperación en lo económico de corte nacionalista; todavía teníamos presente la nacionalización de la industria petrolera y la creación de la estatal PDVSA, logradas en su anterior gobierno.


Inmediatamente después de asumir la presidencia, el 16 de febrero de 1989 y olvidando sus promesas, CAP nos presenta su paquete económico neoliberal; entre las medidas se contemplaban: El aumento de la gasolina hasta un 100%, el aumento de los servicios, la liberación de las tasas de Interés y la reducción de los subsidios.


Los productos básicos comenzaban a escasear y el sector transporte aumento el precio del pasaje, lo cual prendió la mecha del descontento popular.


Las Primeras manifestaciones fueron en Guarenas, la gente no permitían la circulación de vehículos, luego se fue extendiendo por otros estados, comenzando con el saqueo de muchos establecimientos. Toma el nombre del “Caracazo”, porque fue en nuestra capital donde se sucedieron los hechos más violentos de la represión y donde aún se desconoce la cifra real de muertos, la cifra oficial habla de 1009 heridos, pero solo en el Hospital Pérez de León se contabilizaron 517 heridos; de allí que la cifra extraoficial calcula más de 3000 muertos; las garantías constitucionales fueron suspendidas y se decreto un toque de queda que duro 6 días, posterior a eso se realizarían miles de allanamientos sin orden judicial alguna, bajo el pretexto de recuperar objetos saqueados.


La película:


A pesar de tener escenas muy bien logradas, contar con la participación de excelentes actores y que el sonido (Dolby-digital) elimino uno de los mayores males de nuestro cine, su trama fue duramente cuestionada.


El “27-F” no fue un hecho fortuito, a pesar de su espontaneidad, sus causa se comenzaron a preparar después del 23 de enero de 1958, la llamada “revolución de las fantasías”, por lo tanto había que mostrar las carencias y vivencias de la gente, inclusive, la violencia desmedida aplicada a las clases más desposeídas.


A los personajes les falto historia…el porqué de sus pensamientos…


Otros, los menos, se refieren a ella como “panfletaria”, “hecha para un régimen”; esto demuestra que no la han visto, o desconocen la historia y si la vieron la juzgan como siempre “todo lo que tiene que ver con el estado es malo”.


Para escuchar:

http://www.mediafire.com/?8z8cl0ub850u6ph

martes, 8 de febrero de 2011

114 años del cine venezolano (La Epopeya del Libertador) 1969

La epopeya de Bolívar



Este fue otro de los muchos intentos por llevar la vida del héroe al cine, Sobre todo en lo que concierne a su voluntad guerrera y su no menos importante ajetreo erótico.


Fue en su tiempo (1969) muy celebrada, sus locaciones se realizaron casi todas en Venezuela, agreguémosle a esto la participación de reconocidas estrellas internacionales como: Maximilian Schell, Rossana Schiaffino, Francisco Rabal, Tomas Enrique, Magdalena Sánchez y Fernando Sánchez, entre otros...


Dirigida por Alessandro Blasetti (importante cineasta de los tiempos de “El Duce”); esta fue una producción Ítalo-española-venezolana, donde participaron: por España “Productores y Exhibidores Films, S.A. (con los señores.: Antonio Pérez Giner y Rafael Mateo); por Venezuela con Producciones Tamanaco Films (Lorenzo González Izquierdo y Mario Dubuc) y por Italia con la “Júpiter Genérale Cinematográfica.


También se ganó la fama de ser una película conflictiva, por los diversos problemas que se le presentaron, entre ellos…


El primero fue inventar a la mujer que andará durante toda la película pendiente del líder, no se podía utilizar a Manuela Sáenz, ya que sería impropio de un héroe ser acompañado por una adultera, poco razonable y tumultuosa.


Fue entonces cuando la comisión supervisora y asesora (Guillermo Morón y Manuel Pérez Vila) del Films decidió reunir a todas las amantes del libertador (más de 12) en un solo personaje: Rosario (Rossana Schiaffino).


Casi sucede lo mismo, con el General José Antonio Páez (Francisco Rabal), su nombre fue cambiado por el de “General de los llanos”, lugarteniente del héroe que “desinteresadamente” ayuda a Bolívar a ganar batallas.


Pero el mayor fiasco se sucede cuando, sentados en la platea, disfrutamos de las magnificas escenas de batallas y vemos al libertador con la luz de las furias brotando de sus ojos, dirigiendo un gran ejercito que cambiara la historia de América, derrotando a…. ¿A quién?


En la cinta no existe “El Ejercito Español”, y esto tiene su razón financiera: En Venezuela como en Latinoamérica, ver al General Bolívar dándole porrazos al ejército enemigo nos entusiasmaba… Pero que los españoles fuesen al cine a pagar una entrada, para ver como sus coterráneos eran diezmados por los campesinos venezolanos, es otra cosa.


Dirigir un films donde participan miles de personas, es difícil, pero dirigirlo, cuando no se domina el lenguaje, se convierte en una pesadilla. Para las grandes batallas, Las Fuerzas Armadas Nacionales le prestaron a Blasetti tres mil soldados venezolanos, a continuación lo que nos dice Rodolfo Izaguirre sobre esto:


“…Los ayudantes de Blasetti dan ordenes al soldado hosco y taciturno pero este se niega a recibir órdenes de ningún italiano: solo de su cabo y el cabo de su sargento y el sargento de su capitán y así, obcecados, tercos, inflexibles, acorazados en su férrea disciplina castrense, las ordenes llegan a la jerarquía más alta….”*


“De igual modo, los jinetes del Cuartel Zaraza, se revelaron excelentes jinetes. Pero son militares. Soldados. Hombres de disciplina que no saben caerse del caballo, aparatosamente, como hacen los heridos por las balas del cine o por las bayonetas en el momento definitivo de las batallas. Caerse significa para ellos algún castigo en mazmorras o calabozos cuartelarios”*


Definitivamente, para evitar futuras enfermedades coronarias a Blasetti, se decidió terminar de filmar las batallas, en Argelia…


Escrito realizado sobre notas de Rodolfo Izaguirre.


Los invitamos a leer su libro:


“Acechos de la Imaginación”
Monte Ávila
1963


Para escuchar música de esta película bajarla en el link:


martes, 1 de febrero de 2011

114 años del cine venezolano

Cuando quiero llorar no lloro
La segunda película es “Cuando Quiero Llorar no lloro”



Realizada en 1972 por el cineasta Mauricio Walerstein, bajo el guión escrito por Román Chalbaud y basado en la novela homónima de Miguel Otero Silva.


Sus actores principales son: Orlando Urdaneta, Miguel Ángel Landa, Pedro Laya, Valentín Trujillo, Verónica castro, entre otros.


La película comienza narrando en imágenes parte de nuestra historia reciente, Aparece el maestro Rómulo Gallegos y los integrantes del Golpe de Estado que lo saca del poder, la muerte de Román Chalbaud, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y el alborozo que se produce con su caída el 23 de enero de 1958 (llamado por Domingo Alberto Rangel “La Revolución de las Fantasías”).


Un día de 1948, nacen tres niños llamados igualmente Victorino: el moreno Pérez, hijo de la pobre Lucía; Perdomo, un hijo nacido en clase media cuyo padre es comunista y el otro, hijo de un burgués de apellido Peralta.


Sus Principales Personajes en orden de aparición son:


Victorino Pérez: representa la marginalidad y la pobreza absoluta que todavía se vive en nuestra Venezuela y otras urbes del mundo; su situación social se repite por miles, hijo de madre soltera, con un padrastro que los maltrata, esto lo lleva a la delincuencia. Antes de cumplir su mayoría de edad, ya tiene un prontuario de Asesinatos y hurtos.


Victorino Peralta: representa esa al hijo de esa clase burguesa, casi siempre descuidada en su atención, viviendo a costa de tramitaciones ante el Estado, dueña de los medios de producción, y alcahueta de los medios de comunicación; cuyo propósito es consentir a su prole sin que le falte nada. Para el “niño consentido”, su única preocupación es molestar a sus vecinos del “Country Club” de Caracas, y sus tremenduras son entre otras cosas matar “por juego” a los perros de la urbanización o desnudarse en los cumpleaños a los que no ha sido invitado.


Victorino Perdomo: es el representante de la clase media, formada por profesionales de todas las ramas, cuyo interés casi siempre es aupar a su hijo a que estudie y se prepare. El muchacho, un universitario con conciencia política y social; siguiendo los rituales de las juventudes de ese tiempo (izquierdistas) y las enseñanzas de su padre Juan Ramiro Perdomo, de hecho también comunista y en ese tiempo Diputado del congreso, al que se le retira la inmunidad parlamentaria y es detenido y pasado a la cárcel.


Sus diferencias están en cómo abordar la lucha, en el caso del hijo prefiere la lucha armada a la lucha política, de hecho es parte de una célula guerrillera.


En la película los tres jóvenes cumplen su mayoría de edad y nos muestras los diferentes caminos que cada uno sigue con sus consecuencias


Pérez huye de la cárcel fingiéndose enfermo, buscando refugio se consigue que su mujer está con otro y la ataca hiriéndola en las nalgas, sube al cerro y casi sin palabras se cambia de ropa frente a su madre, luego baja y trata de contactar con quien le ofrecerá un nuevo golpe a una joyería.


A Peralta le regalan un carro deportivo último modelo, único en Caracas, el cual sin ningún miramiento y menos agradecimiento a sus progenitores, sale en calzoncillos a probar su “maquina”; luego con sus amigos se “divierte” robando a un anciano y como no es invitado a unos quince años, planifica, a modo de venganza, fastidiarle la fiesta a la quinceañera y a sus padres.


Perdomo recibe a modo de regalo la pasión de su novia, para lo cual se aprovechan de la ausencia de la madre de la joven; luego al salir de la universidad se va a la reunión de la célula guerrillera y comienzan la planificación del asalto a una entidad bancaria.


Aquellos jóvenes nacidos en 1948, llevan en sí mismo, al cumplir la mayoría de edad, la palabra muerte.


Pérez y su banda, luego del robo a la joyería, salen tranquilos y pensando que es un éxito, comentan lo que cada uno va hacer con la parte que le corresponde del botín; en una imprudencia el chofer al ver una patrulla, se asusta y se come una luz roja, comienza una persecución y al final son abatidos por la policía.


Peralta, va a la fiesta acompañado de una muchacha que se desnuda durante el baile de la quinceañera, luego lanza al padre y a la hija a la piscina, salen contentos y por primera vez se tropiezan con los ladrones de la joyería que yacen en el pavimento. Intenta seguir la noche con sus amigos, pero estos declinan la invitación y él queda con la libertad de probar su “maquina” a toda velocidad en la carretera. En una curva pierde el control y se estrella, muriendo en el acto.

El único sobreviviente es Perdomo, él cual (en la película) es fuertemente torturado y (en la novela) es lanzado desde un quinto piso del edificio de la policía.


Tal vez la escena más interesante y melodramática de la película es: después del asalto al banco: Victorino Perdomo y sus camaradas se ven descubiertos (o vendidos), y al enfrentarse con la policía se genera un tiroteo cuya acción pasa en cámara lenta; con un minucioso encuadre se muestra el efecto que producen las detonaciones en el cuerpo y en las paredes, agréguenle a esto la música del camión de helados que repetitivamente suena al fondo, convierten este suceso en una larga agonía surrealista.





La única vez que estos muchachos, reflejo de una juventud azarosa, entrecruzan sus caminos, es el día de sus respectivos entierros.


Como pueden ver las diferentes novelas colombianas que se han realizado en vez de enaltecer la creatividad de autor (M.O.S.), lo que han hecho es un melodrama que muchas veces nada tiene que ver con la novela.

Abrir el link: el cine en música vol.2
http://www.mediafire.com/?fnhe9616ora282u