martes, 1 de febrero de 2011

114 años del cine venezolano

Cuando quiero llorar no lloro
La segunda película es “Cuando Quiero Llorar no lloro”



Realizada en 1972 por el cineasta Mauricio Walerstein, bajo el guión escrito por Román Chalbaud y basado en la novela homónima de Miguel Otero Silva.


Sus actores principales son: Orlando Urdaneta, Miguel Ángel Landa, Pedro Laya, Valentín Trujillo, Verónica castro, entre otros.


La película comienza narrando en imágenes parte de nuestra historia reciente, Aparece el maestro Rómulo Gallegos y los integrantes del Golpe de Estado que lo saca del poder, la muerte de Román Chalbaud, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y el alborozo que se produce con su caída el 23 de enero de 1958 (llamado por Domingo Alberto Rangel “La Revolución de las Fantasías”).


Un día de 1948, nacen tres niños llamados igualmente Victorino: el moreno Pérez, hijo de la pobre Lucía; Perdomo, un hijo nacido en clase media cuyo padre es comunista y el otro, hijo de un burgués de apellido Peralta.


Sus Principales Personajes en orden de aparición son:


Victorino Pérez: representa la marginalidad y la pobreza absoluta que todavía se vive en nuestra Venezuela y otras urbes del mundo; su situación social se repite por miles, hijo de madre soltera, con un padrastro que los maltrata, esto lo lleva a la delincuencia. Antes de cumplir su mayoría de edad, ya tiene un prontuario de Asesinatos y hurtos.


Victorino Peralta: representa esa al hijo de esa clase burguesa, casi siempre descuidada en su atención, viviendo a costa de tramitaciones ante el Estado, dueña de los medios de producción, y alcahueta de los medios de comunicación; cuyo propósito es consentir a su prole sin que le falte nada. Para el “niño consentido”, su única preocupación es molestar a sus vecinos del “Country Club” de Caracas, y sus tremenduras son entre otras cosas matar “por juego” a los perros de la urbanización o desnudarse en los cumpleaños a los que no ha sido invitado.


Victorino Perdomo: es el representante de la clase media, formada por profesionales de todas las ramas, cuyo interés casi siempre es aupar a su hijo a que estudie y se prepare. El muchacho, un universitario con conciencia política y social; siguiendo los rituales de las juventudes de ese tiempo (izquierdistas) y las enseñanzas de su padre Juan Ramiro Perdomo, de hecho también comunista y en ese tiempo Diputado del congreso, al que se le retira la inmunidad parlamentaria y es detenido y pasado a la cárcel.


Sus diferencias están en cómo abordar la lucha, en el caso del hijo prefiere la lucha armada a la lucha política, de hecho es parte de una célula guerrillera.


En la película los tres jóvenes cumplen su mayoría de edad y nos muestras los diferentes caminos que cada uno sigue con sus consecuencias


Pérez huye de la cárcel fingiéndose enfermo, buscando refugio se consigue que su mujer está con otro y la ataca hiriéndola en las nalgas, sube al cerro y casi sin palabras se cambia de ropa frente a su madre, luego baja y trata de contactar con quien le ofrecerá un nuevo golpe a una joyería.


A Peralta le regalan un carro deportivo último modelo, único en Caracas, el cual sin ningún miramiento y menos agradecimiento a sus progenitores, sale en calzoncillos a probar su “maquina”; luego con sus amigos se “divierte” robando a un anciano y como no es invitado a unos quince años, planifica, a modo de venganza, fastidiarle la fiesta a la quinceañera y a sus padres.


Perdomo recibe a modo de regalo la pasión de su novia, para lo cual se aprovechan de la ausencia de la madre de la joven; luego al salir de la universidad se va a la reunión de la célula guerrillera y comienzan la planificación del asalto a una entidad bancaria.


Aquellos jóvenes nacidos en 1948, llevan en sí mismo, al cumplir la mayoría de edad, la palabra muerte.


Pérez y su banda, luego del robo a la joyería, salen tranquilos y pensando que es un éxito, comentan lo que cada uno va hacer con la parte que le corresponde del botín; en una imprudencia el chofer al ver una patrulla, se asusta y se come una luz roja, comienza una persecución y al final son abatidos por la policía.


Peralta, va a la fiesta acompañado de una muchacha que se desnuda durante el baile de la quinceañera, luego lanza al padre y a la hija a la piscina, salen contentos y por primera vez se tropiezan con los ladrones de la joyería que yacen en el pavimento. Intenta seguir la noche con sus amigos, pero estos declinan la invitación y él queda con la libertad de probar su “maquina” a toda velocidad en la carretera. En una curva pierde el control y se estrella, muriendo en el acto.

El único sobreviviente es Perdomo, él cual (en la película) es fuertemente torturado y (en la novela) es lanzado desde un quinto piso del edificio de la policía.


Tal vez la escena más interesante y melodramática de la película es: después del asalto al banco: Victorino Perdomo y sus camaradas se ven descubiertos (o vendidos), y al enfrentarse con la policía se genera un tiroteo cuya acción pasa en cámara lenta; con un minucioso encuadre se muestra el efecto que producen las detonaciones en el cuerpo y en las paredes, agréguenle a esto la música del camión de helados que repetitivamente suena al fondo, convierten este suceso en una larga agonía surrealista.





La única vez que estos muchachos, reflejo de una juventud azarosa, entrecruzan sus caminos, es el día de sus respectivos entierros.


Como pueden ver las diferentes novelas colombianas que se han realizado en vez de enaltecer la creatividad de autor (M.O.S.), lo que han hecho es un melodrama que muchas veces nada tiene que ver con la novela.

Abrir el link: el cine en música vol.2
http://www.mediafire.com/?fnhe9616ora282u

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